
Las huellas de Laetoli, un rastro de pisadas fosilizadas descubierto en Tanzania que data de hace aproximadamente 3.6 millones de años. Estas impresiones quedaron grabadas en ceniza volcánica húmeda y blanda tras la erupción del volcán Sadiman.
El hallazgo fue realizado en 1976 por el equipo liderado por la célebre paleoantropóloga Mary Leakey. Las huellas se atribuyen de forma generalizada a homínidos de la especie Australopithecus afarensis, la misma a la que pertenece el icónico esqueleto fósil conocido como “Lucy”.
Prueba de bipedismo: Es la evidencia directa más antigua de que nuestros ancestros caminaban erguidos sobre dos piernas mucho antes de desarrollar cerebros grandes.
Las pisadas revelan que ya poseían un arco plantar desarrollado y un dedo gordo alineado con los demás, muy similar al de los humanos actuales, en lugar del pulgar oponible de los simios.

El rastro principal muestra el paso de dos o tres individuos caminando juntos en la misma dirección. Las huellas más grandes sugieren que un individuo caminaba delante, mientras que un segundo individuo, más pequeño, pisaba de forma intencionada directamente sobre las huellas dejadas por el primero.