
Una de las antiguas estaciones del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (SITRAMSS) comenzó a ser desmontada esta semana sobre la Alameda Juan Pablo II, frente al Hospital Médico Quirúrgico del ISSS.
Trabajadores del Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) han retirado parte de la estructura metálica, ventanas y otros elementos de la estación, en una intervención que marca un nuevo cambio en uno de los corredores donde operó el sistema de transporte colectivo.
La estación permanecía sin prestar servicio desde la salida de operaciones del SITRAMSS y, durante los últimos años, la infraestructura había quedado en desuso. En septiembre pasado, las autoridades también colocaron mallas para restringir el acceso a varias de estas instalaciones.
El retiro de las estructuras ocurre mientras el Viceministerio de Transporte (VMT) analiza alternativas para desarrollar un nuevo sistema de transporte masivo en el sector.
Entre las opciones que han sido mencionadas por las autoridades se encuentran un aerocable y un monorriel, proyectos que podrían aprovechar parte del corredor donde anteriormente funcionó el SITRAMSS. Sin embargo, hasta ahora no se ha confirmado que el desmontaje de las estaciones sea parte de la construcción de alguno de estos sistemas.
El viceministro de Transporte, Nelson Reyes, explicó previamente que las antiguas estaciones podrían ser consideradas dentro de una planificación más amplia para mejorar la movilidad en el área metropolitana.
El SITRAMSS dejó de operar de manera regular después de las restricciones implementadas durante la pandemia de covid-19 y posteriormente sus unidades no retomaron el servicio habitual.
Desde entonces, las estaciones permanecieron en distintos puntos del corredor que conecta sectores de San Salvador y Soyapango. Algunas de estas estructuras también fueron objeto de jornadas de limpieza y retiro de residuos durante este año.
La estación frente al Hospital Médico Quirúrgico es la primera que ha comenzado a ser desmontada de manera visible en esta nueva intervención. Aún no se ha informado oficialmente cuál será el destino de todas las estructuras restantes ni si serán retiradas en su totalidad.
Por ahora, el proceso representa un cambio en la infraestructura que durante años formó parte del sistema de transporte y que actualmente permanece fuera de servicio, mientras las autoridades evalúan alternativas para mejorar la movilidad en este corredor de San Salvador.